24 sept. 2025
6 sept. 2025
El templo interior
El templo interior nada tiene que ver con lugares de culto. Tampoco es el recinto crepuscular de la baja conciencia. Es el recinto luminoso de una conciencia cristalina no perturbada por ensueños. Allí se identifican lo uno con el Todo.
Silo, 1973
5 sept. 2025
La despedida
Estando Silo en su ermita de piedra, se llegaron hasta él varias personas enteradas de su próximo alejamiento. En su mayor parte eran obreros ferroviarios que sentían admiración por aquel hombre solitario. Hombres fuertes, acostumbrados a los rigores del clima y a la soledad, simpatizaban no tanto por el conocimiento de la doctrina, sino por el ejemplo de ascetismo que se les daba. Esta conversación sencilla muestra la vena de humor y de calor humano que siempre mostró Silo entre la gente sin dobleces.
"Todos los que quieran ser hombres o mujeres derechos tienen que: no mentir, no robar, no matar, ser fieles y llevar la paz dentro de cada uno y a los otros para ayudarlos. Hay que estar contra las guerras y las peleas y no hay que vengarse jamás. Lo único que se gana con la venganza es complicar las cosas."
29 août 2025
La mente dispara mensajeros al mundo
Si usted hubiera vivido en la época en que los grandes maestros espirituales iniciaron su prédica, no los hubiera reconocido porque no tenían aspecto de hombres religiosos. Eran mensajeros del monte Merú: de la misma mente humana que los disparo hacia el mundo. Sin ellos, hubiera quedado el ser humano a merced de las tinieblas de su propia mente.
─ Excelencia interrumpió Yuri, ¿cómo es esto de que la mente dispara mensajeros al mundo?
─ Los seres vivos crean sus defensas. Imagine a la mente como un ser vivo. Imagine que está al borde de la locura. Entonces, desde las luminosas cumbres del monte Merú volarán los mensajeros. Serán los portadores de la luz. Ellos mismos son los que guían a la mente luego de la separación del cuerpo físico, cuando sobreviene la ilusión de la muerte.
El informe Tókarev, Salvatore Puledda
13 sept. 2024
SILO: Quinta carta a mis amigos
Estimados amigos:
Entre tanta gente con preocupaciones por el desarrollo de los acontecimientos actuales, me encuentro a menudo con antiguos militantes de partidos u organizaciones políticas progresistas. Muchos de ellos aún no se recuperan del shock que les provocara la caída del “socialismo real”. En todo el mundo cientos de miles de activistas optan por recluirse en sus ocupaciones cotidianas dando a entender con tal actitud que sus viejos ideales han sido clausurados. Lo que para mi ha representado un hecho más en la desintegración de estructuras centralizadas, por lo demás esperado durante dos décadas, para ellos ha sido una imprevista catástrofe. Sin embargo no es este el momento de envanecerse, porque la disolución de esa forma política ha generado un desbalance de fuerzas que deja el paso expedito a un sistema monstruoso en sus procedimientos y en su dirección.
