Para entrar al recinto es necesario el estado de pureza interior. Decir "pureza interior", es decir: no-ensueño, no-sobresalto, paz consigo mismo. Sin pureza es inútil todo esfuerzo por penetrar.
SILO 1973
20 nov. 2011
5 août 2011
22 juil. 2011
12 juil. 2011
La fotografía de Dios
Por Tomás Eloy Martínez
Para La Nación, 11/12/1999
HIGHLAND PARK, N. Jersey.- Tres grupos de astrónomos llegaron hace unos días a la misma desconcertante conclusión: más allá de todo, en los confines de las galaxias desconocidas, hay ondulaciones de una energía que actúa en sentido inverso a la fuerza de gravedad y que va sellando todos los huecos dejados por la continua expansión del universo. Los observadores, que emplean enormes telescopios asentados sobre globos estratosféricos, publicaron sus informes casi a la vez, a fines de noviembre, en Roma, en Berkeley y en Princeton. Uno de ellos explicó el fenómeno de un modo a la vez trivial y estremecedor. El universo -dijo-, que al principio era chato, está estirándose como una inmensa tela plástica. Y, tal como sucede con esas telas, la extrema tensión va abriendo fisuras y líneas muertas, que Alguien o Algo, desde el otro lado, rellena con una extraña forma de energía.
¿Se entiende? La idea no es nueva, pero antes se trataba de una conjetura. Se definía el universo como un globo de látex que reventaba por un lado y que Alguien iba reparando no se sabía cómo. Einstein mencionó una energía conocida como "constante cosmológica", que iba cerrando los espacios vacíos, pero abandonó la idea cuando pensó que contradecía el principio de un universo en expansión. Nadie sabe qué es lo que hay en el imposible Otro Lado, de dónde viene eso que el doctor Rocky Kolb, de la Universidad de Chicago, ha llamado "la increíble fuerza exótica".
Los astrónomos, por ahora, le han asignado un nombre técnico: MBR, sigla de microwave background radiation, que se podría traducir como "telón de radiaciones cósmicas", aunque la última palabra no explica la idea de que ese telón produce microondas. ¿Cómo llamarlo, entonces? El pastor de la iglesia presbiteriana de New Brunswick, que aludió al hallazgo en su sermón del primer domingo de diciembre, dijo que, para él, el fenómeno tenía un nombre más simple: Dios.
¿Se trata, entonces, de Dios? The New York Times publicó a fines de noviembre una imagen minúscula de la fuerza. Tiene la forma de varias nubes abigarradas, de una piel humana en el microscopio, de las burbujas en un vaso de soda: la forma de cualquier cosa, o de nada. ¿Dios? Nadie, que yo sepa, ha mencionado hasta ahora dos textos sorprendentes que describían algo parecido al MBR hace cuatro centurias. Uno refiere un sueño de Galileo Galilei; el otro, más admirable aún, contiene la cosmogonía del genial cabalista Isaac Luria. Reivindicar las visiones de esos dos precursores es el objeto de este artículo.
El sueño de Galileo
En los primeros meses de 1610, Galileo pudo perfeccionar un nuevo telescopio que agrandaba treinta veces las figuras del cielo. Durante más de tres noches observó con pasmo los montes y profundos valles de la Luna hasta que unos vagos fuegos inmóviles, cerca de Júpiter, le llamaron la atención. Exaltado, anotó en su cuaderno que había descubierto cuatro planetas. Se trataba, sin embargo, de mucho menos: eran cuatro satélites de un planeta descomunal.
Esa noche, Galileo tuvo un sueño extravagante, del que habla en una de sus cartas a Johannes Kepler. Durante siglos, el texto fue leído como el borrador de un poema. Ahora puede entenderse como una profecía.
"Soñé que mi telescopio se adentraba en la noche del universo -escribió Galileo-. Dejaba atrás las espadas de Orión y las miríadas de pequeñas estrellas cuyas luces iban apagándose ya en los torbellinos del espacio. Llegaba por fin a una región de oscuridad absoluta: la noche en cuyo vientre se oscurecían las noches de todas las edades. De pronto, en una orilla de aquel cielo perdido, el telescopio divisó una estrella enorme y solitaria. Avanzó hacia ella. El espacio se tiñó de blanco. La luz era más intensa que la luz de mil soles. Duró poco. Muy rápido, la luz se desgarró y por la grieta fluyeron anillos, planetas, ríos de lava celeste. Sentí que había asistido al nacimiento del mundo, que había visto la mano del Creador en el instante original. Luego, vi que la mano se retiraba e iba cerrando amorosamente las grietas de la luz."
La visión de Isaac Luria es todavía más sorprendente. Aunque Luria vivió sólo treinta y ocho años y no dejó ninguna obra escrita, su cosmogonía perduró gracias a las compilaciones hechas por Hayim Vital, uno de los discípulos que lo acompañaron en Safed, una aldea en las montañas de Galilea, durante los dos años que precedieron a su muerte en 1572.
Los cabalistas anteriores a Luria sostenían que el universo había nacido en el momento en que Dios quiso proyectar su poder creador fuera de su propio yo, en el espacio. Luria corrige esa idea: si Dios está en todas partes, si Dios es Todo en todo, ¿cómo pueden existir entonces lunas, planetas, soles, seres que no son Dios? Lo que Dios hizo, dijo Luria, fue retirarse de sí mismo, contraerse, haciéndole sitio al universo.
Tensión perpetua
En la cábala, ese acto tiene un nombre hebreo, tsimtsum , que significa "concentración", pero también "retirada" o "retraimiento". Gershom Scholem, uno de los exégetas de Luria, ha pensado que también significa "exilio". El tsimtsum , entonces, indicaria el exilio que Dios hace de sí mismo para abrirle un lugar al universo, para manifestarse a través del universo. "Todos los días -dictó Luria a su discípulo Vita-, la luz sale de Dios y regresa a Dios. Sin esa tensión perpetua, sin ese movimiento incesante que va abriendo y cerrando grietas en el espacio, el mundo no existiría."
A fines de 1999, la idea de Luria y de Galileo ha asumido otra forma: la de una fotografía perturbadora en la que aparece la Fuerza. Lo enigmático, sin embargo, no es la idea de que esa Fuerza existe, sino a qué momento de la historia humana corresponde la foto. Los telescopios no sólo exploran el espacio: exploran también el tiempo. Apuntan su mirada hacia una estrella remota y lo que reciben de ella, como se sabe, es su pasado: la vaga luz de lo que fue un día. Hay astrónomos que imaginan ese pasado como un tiempo al que nadie podrá llegar jamás: una especie de punto cero donde toda memoria y todo futuro se congelan.
La fotografía de la Fuerza, entonces, ¿es el pasado? Y si la Fuerza es Dios, ¿tiene Dios un pasado? ¿O acaso en el espacio todo se invierte, y la luz que ven los telescopios es una luz que viaja hacia adelante, hacia lo que está sucediendo dentro de millones de años?
En los albores del milenio que termina, toda Europa creyó que se acercaba el apocalipsis y manadas de hombres desnudos vagaban por los caminos flagelándose para expiar los pecados propios y los ajenos. En 1570, Luria se estableció en Safed para esperar la llegada del Mesías, que debía llegar en 1575. Centenares de profecías anuncian que el Mesías llegará ahora, cuando suenen las trompetas del tercer milenio.
Lo que la ciencia nos ha deparado, en cambio, es la fotografía de una fuerza que algunos llaman MBR y otros llaman Dios, junto con la deslumbradora certeza de que en el más allá del universo se mueve Alguien o Algo. Los seres humanos están siempre a la espera del fin y cada vez que salen a buscarlo, lo que encuentran es un inefable, perpetuo principio.
8 juil. 2011
10 juin 2011
9 juin 2011
Silvio Berlusconi renversé par Giuseppe Verdi
Le 12 mars dernier, Silvio Berlusconi a dû faire face à la réalité. L’Italie fêtait le 150ème anniversaire de sa création et à cette occasion fut donnée, à l’opéra de Rome, une représentation de l’opéra le plus symbolique de cette unification : Nabucco de Giuseppe Verdi, dirigé par Riccardo Muti.
Nabucco de Verdi est une œuvre autant musicale que politique : elle évoque l'épisode de l'esclavage des juifs à Babylone, et le fameux chant « Va pensiero » est celui du Chœur des esclaves opprimés. En Italie, ce chant est le symbole de la quête de liberté du peuple, qui dans les années 1840 - époque où l'opéra fut écrit - était opprimé par l'empire des Habsbourg, et qui se battit jusqu'à la création de l’Italie unifiée.
Avant la représentation, Gianni Alemanno, le maire de Rome, est monté sur scène pour prononcer un discours dénonçant les coupes dans le budget de la culture du gouvernement. Et ce, alors qu’Alemanno est un membre du parti au pouvoir et un ancien ministre de Berlusconi.
Cette intervention politique, dans un moment culturel des plus symboliques pour l’Italie, allait produire un effet inattendu, d’autant plus que Sylvio Berlusconi en personne assistait à la représentation…
Repris par le Times, Riccardo Muti, le chef d'orchestre, raconte ce qui fut une véritable soirée de révolution : « Au tout début, il y a eu une grande ovation dans le public. Puis nous avons commencé l’opéra. Il se déroula très bien, mais lorsque nous en sommes arrivés au fameux chant Va Pensiero, j’ai immédiatement senti que l’atmosphère devenait tendue dans le public. Il y a des choses que vous ne pouvez pas décrire, mais que vous sentez. Auparavant, c’est le silence du public qui régnait. Mais au moment où les gens ont réalisé que le Va Pensiero allait démarrer, le silence s’est rempli d’une véritable ferveur. On pouvait sentir la réaction viscérale du public à la lamentation des esclaves qui chantent : « Oh ma patrie, si belle et perdue ! ».
Alors que le Chœur arrivait à sa fin, dans le public certains s’écriaient déjà : « Bis ! » Le public commençait à crier « Vive l’Italie ! » et « Vive Verdi ! » Des gens du poulailler (places tout en haut de l’opéra) commencèrent à jeter des papiers remplis de messages patriotiques – certains demandant « Muti, sénateur à vie ».
Bien qu’il l’eut déjà fait une seule fois à La Scala de Milan en 1986, Muti hésita à accorder le « bis » pour le Va pensiero. Pour lui, un opéra doit aller du début à la fin. « Je ne voulais pas faire simplement jouer un bis. Il fallait qu’il y ait une intention particulière. », raconte-t-il.
Mais le public avait déjà réveillé son sentiment patriotique. Dans un geste théâtral, le chef d’orchestre s’est alors retourné sur son podium, faisant face à la fois au public et à M. Berlusconi, et voilà ce qui s'est produit :
[Après que les appels pour un "bis" du "Va Pensiero" se soient tus, on entend dans le public : "Longue vie à l'Italie !"]
Le chef d'orchestre Riccardo Muti : Oui, je suis d'accord avec ça, "Longue vie à l'Italie" mais...
[applaudissements]
Muti : Je n'ai plus 30 ans et j'ai vécu ma vie, mais en tant qu'Italien qui a beaucoup parcouru le monde, j'ai honte de ce qui se passe dans mon pays. Donc j'acquiesce à votre demande de bis pour le "Va Pensiero" à nouveau. Ce n'est pas seulement pour la joie patriotique que je ressens, mais parce que ce soir, alors que je dirigeais le Choeur qui chantait "O mon pays, beau et perdu", j'ai pensé que si nous continuons ainsi, nous allons tuer la culture sur laquelle l'histoire de l'Italie est bâtie. Auquel cas, nous, notre patrie, serait vraiment "belle et perdue".
[Applaudissements à tout rompre, y compris des artistes sur scène]
Muti : Depuis que règne par ici un "climat italien", moi, Muti, je me suis tu depuis de trop longues années. Je voudrais maintenant... nous devrions donner du sens à ce chant ; comme nous sommes dans notre Maison, le théatre de la capitale, et avec un Choeur qui a chanté magnifiquement, et qui est accompagné magnifiquement, si vous le voulez bien, je vous propose de vous joindre à nous pour chanter tous ensemble.
C’est alors qu’il invita le public à chanter avec le Chœur des esclaves. « J’ai vu des groupes de gens se lever. Tout l’opéra de Rome s’est levé. Et le Chœur s’est lui aussi levé. Ce fut un moment magique dans l’opéra. »
« Ce soir-là fut non seulement une représentation du Nabucco, mais également une déclaration du théâtre de la capitale à l’attention des politiciens. »
Source: http://mobile.agoravox.fr/actualites/europe/article/silvio-berlusconi-renverse-par-91522
21 mai 2011
2 mars 2011
25 févr. 2011
Orígenes de las piedras azules de Stonehenge
Fuente: Terraeantiqvae.com

Foto: Stonehenge. La designación de 'piedras azules' es convencional, no es un concepto geológico, y se utiliza para denominar a las piedras foráneas, ya que existen en el monumento por lo menos 20 tipos diferentes de roca. Se supone que había unas 80 en un principio, pero esto nunca ha sido probado. Sólo quedan 43. De las rocas más grandes 30 no son 'piedras azules', sino rocas de arenisca.
Es un misterio que ha desconcertado a los geólogos e historiadores durante siglos: ¿cómo fueron transportadas las rocas de Stonehenge desde las montañas de Preseli, en Gales, a su lugar de descanso, a 120 millas de distancia.
Los científicos están hoy un paso más cerca de resolver el misterio de 4.000 años de antigüedad, después de haber hecho su descubrimiento más importante en 15 años.
De los seis a ocho tipos diferentes de piedra azul que se encuentran en el círculo interior en la llanura de Salisbury, sólo uno, el llamado 'dolerita manchada', fue convincentemente analizada y adjudicada a la zona de Mynydd Preseli, en el norte de Pembrokeshire, en la década de 1920.
Pero la tecnología moderna ha ayudado a los geólogos de Amgueddfa Cymru -Museo Nacional de Gales- a crear una "huella digital" para uno de los otros tipos de roca que se encuentran en Wiltshire.
Y esta "huella digital" es idénticamente igual a las piedras que se encuentran en una zona situada al norte de la cordillera de Mynydd Preseli, en las inmediaciones de Pont Saeson.
El descubrimiento significa que los arqueólogos están ahora más cerca de volver sobre los pasos de los ingenieros del Neolítico que trasladaron las piedras en primer lugar.

El Dr. Richard Bevins (foto a la izquierda) director de Geología en Amgueddfa Cymru, dijo:
"El círculo exterior de Stonehenge está formado con piedras de origen local de la llanura de Salisbury, pero es la falta de coincidencia de las rocas que se encuentran en el interior del círculo lo que ha causado tanto misterio.
Hemos sabido durante algún tiempo que la 'dolerita manchada' vino de Preseli, pero otras piedras restantes -pensamos que entre seis y ocho- pueden haber venido de Pembrokeshire. Sin embargo, hasta ahora no hemos sido capaces de estar seguros, porque las piedras son muy frágiles y no teníamos la tecnología para extraer su ADN".
El Dr. Bevins agregó: "Teóricamente, si pudiéramos rastrear el origen de las otras riolitas (tipos de rocas) podríamos crear un mapa con seis o más localizaciones señalando el origen de cada piedra.
Los arqueólogos podrían entonces ver la ruta que fue tomada por estas personas, podrían rastrear sus pasos, fijar las excavaciones arqueológicas y hacer quién sabe cuántos más descubrimientos nuevos.
En lo que respecta a observar de dónde procedían las piedras, este es el descubrimiento más importante que hemos hecho con relación a Stonehenge en 10 o 15 años".

El Dr. Bevins, en colaboración con el Dr. Rob Ixer,de la Universidad de Leicester, y el Dr. Nick Pearce, de la Universidad de Aberystwyth, hizo el descubrimiento mediante el análisis de cristales microscópicos que se encuentran en la roca, vaporizándolos y analizando el resultado de los gases hallados. La composición de los gases señala el ADN de la roca, el cual puede ser comparado con el de otras formas rocosas.
La procedencia de las riolitas también ofrece la oportunidad de tener nuevas ideas sobre cómo las piedras podrían haber sido transportadas a la zona de Stonehenge.
Gran parte de la arqueología en los últimos años se ha basado en el supuesto de que el hombre del período Neolítico tenía una razón para transportar las piedras azules todo el camino, desde el oeste de Gales a Stonehenge, a la vez que la capacidad técnica para hacerlo.
El Dr. Bevins señaló: "Se ha argumentado que los seres humanos transportaron las 'doleritas manchadas' desde lo alto de Mynydd Preseli hasta la costa en Milford Haven, y luego a través del canal de Bristol y el río Avon llegaron a la zona de Stonehenge.
Sin embargo, el resultado de nuestra investigación cuestiona esta ruta, ya que es poco probable que ellos pudieran haber transportado las piedras de Pont Saeson a través de pendientes y por encima de Mynydd Preseli hasta a Milford Haven. Podemos asumir que ellos no llevarían las rocas los altos e inclinados pasos de la cordillera montañosa.
Si los humanos eran responsables entonces una ruta alternativa puede que tenga que ser considerada".

Foto: Mapa del Reino Unido, con la ubicación de las colinas de Preseli y Saeson Pont, en Gales, y Stonehenge.
Algunos creen que las piedras fueron transportadas por la acción de las lenguas glaciares durante la última glaciación y, de este modo, el descubrimiento de Pont Season tendrá que evaluarse en el contexto de esta hipótesis.
Mike Parker Pearson, profesor de Arqueología de la Universidad de Sheffield, agregó: "Este es un descubrimiento muy significativo que fascinará a todos los interesados en Stonehenge. Nos obliga a repensar la ruta tomada por las piedras azules de Stonehenge y abre la posibilidad de encontrar muchas de las canteras de donde vinieron. Es un paso adelante, hacia la revelación de por qué estas piedras misteriosas fueron tan especiales para la gente del Neolítico"
Resulta realmente interesante esta teoría, la cual echa abajo otras que se han supuesto sobre las posibles formas en que pudieron ser trasladadas las rocas de Stonehenge.
Si las grandes piedras del círculo exterior son oriundas de la llanura de Salisbury, y finalmente resulta que las llamadas 'piedras azules' del círculo interior fueron arrastradas por la naturaleza, merced a los movimientos glaciares, desde las colinas de Gales hasta una zona próxima a Stonehenge, no queda más remedio que concluir que el súper-misterio, de cómo fueron transportadas desde tan lejano lugar, desaparece. No hay tal. La ciencia tiene estas cosas: que hace desaparecer las incógnitas y los misterios.
No obstante, es verdad, la teoría debe demostrarse aún más fehacientemente. De hecho, algunos investigadores han aducido que por qué entonces, si los movimientos glaciares arrastraron las 'rocas azules' galesas hasta las cercanías de Stonehenge, no se encuentran más del mismo tipo en la zona. Una objeción que no deja de ser importante. Por ello, no cabe duda que habrá de analizarse más fondo la cuestión, así como investigar el origen de otras piedras de Stonehenge que son de naturaleza volcánica.
Publicado en Terraeantiqvae.com por Guillermo Caso de los Cobos
25 febrero 2011
Foto: Stonehenge. La designación de 'piedras azules' es convencional, no es un concepto geológico, y se utiliza para denominar a las piedras foráneas, ya que existen en el monumento por lo menos 20 tipos diferentes de roca. Se supone que había unas 80 en un principio, pero esto nunca ha sido probado. Sólo quedan 43. De las rocas más grandes 30 no son 'piedras azules', sino rocas de arenisca.
Es un misterio que ha desconcertado a los geólogos e historiadores durante siglos: ¿cómo fueron transportadas las rocas de Stonehenge desde las montañas de Preseli, en Gales, a su lugar de descanso, a 120 millas de distancia.
Los científicos están hoy un paso más cerca de resolver el misterio de 4.000 años de antigüedad, después de haber hecho su descubrimiento más importante en 15 años.
De los seis a ocho tipos diferentes de piedra azul que se encuentran en el círculo interior en la llanura de Salisbury, sólo uno, el llamado 'dolerita manchada', fue convincentemente analizada y adjudicada a la zona de Mynydd Preseli, en el norte de Pembrokeshire, en la década de 1920.
Pero la tecnología moderna ha ayudado a los geólogos de Amgueddfa Cymru -Museo Nacional de Gales- a crear una "huella digital" para uno de los otros tipos de roca que se encuentran en Wiltshire.
Y esta "huella digital" es idénticamente igual a las piedras que se encuentran en una zona situada al norte de la cordillera de Mynydd Preseli, en las inmediaciones de Pont Saeson.
El descubrimiento significa que los arqueólogos están ahora más cerca de volver sobre los pasos de los ingenieros del Neolítico que trasladaron las piedras en primer lugar.
El Dr. Richard Bevins (foto a la izquierda) director de Geología en Amgueddfa Cymru, dijo:
"El círculo exterior de Stonehenge está formado con piedras de origen local de la llanura de Salisbury, pero es la falta de coincidencia de las rocas que se encuentran en el interior del círculo lo que ha causado tanto misterio.
Hemos sabido durante algún tiempo que la 'dolerita manchada' vino de Preseli, pero otras piedras restantes -pensamos que entre seis y ocho- pueden haber venido de Pembrokeshire. Sin embargo, hasta ahora no hemos sido capaces de estar seguros, porque las piedras son muy frágiles y no teníamos la tecnología para extraer su ADN".
El Dr. Bevins agregó: "Teóricamente, si pudiéramos rastrear el origen de las otras riolitas (tipos de rocas) podríamos crear un mapa con seis o más localizaciones señalando el origen de cada piedra.
Los arqueólogos podrían entonces ver la ruta que fue tomada por estas personas, podrían rastrear sus pasos, fijar las excavaciones arqueológicas y hacer quién sabe cuántos más descubrimientos nuevos.
En lo que respecta a observar de dónde procedían las piedras, este es el descubrimiento más importante que hemos hecho con relación a Stonehenge en 10 o 15 años".
El Dr. Bevins, en colaboración con el Dr. Rob Ixer,de la Universidad de Leicester, y el Dr. Nick Pearce, de la Universidad de Aberystwyth, hizo el descubrimiento mediante el análisis de cristales microscópicos que se encuentran en la roca, vaporizándolos y analizando el resultado de los gases hallados. La composición de los gases señala el ADN de la roca, el cual puede ser comparado con el de otras formas rocosas.
La procedencia de las riolitas también ofrece la oportunidad de tener nuevas ideas sobre cómo las piedras podrían haber sido transportadas a la zona de Stonehenge.
Gran parte de la arqueología en los últimos años se ha basado en el supuesto de que el hombre del período Neolítico tenía una razón para transportar las piedras azules todo el camino, desde el oeste de Gales a Stonehenge, a la vez que la capacidad técnica para hacerlo.
El Dr. Bevins señaló: "Se ha argumentado que los seres humanos transportaron las 'doleritas manchadas' desde lo alto de Mynydd Preseli hasta la costa en Milford Haven, y luego a través del canal de Bristol y el río Avon llegaron a la zona de Stonehenge.
Sin embargo, el resultado de nuestra investigación cuestiona esta ruta, ya que es poco probable que ellos pudieran haber transportado las piedras de Pont Saeson a través de pendientes y por encima de Mynydd Preseli hasta a Milford Haven. Podemos asumir que ellos no llevarían las rocas los altos e inclinados pasos de la cordillera montañosa.
Si los humanos eran responsables entonces una ruta alternativa puede que tenga que ser considerada".
Foto: Mapa del Reino Unido, con la ubicación de las colinas de Preseli y Saeson Pont, en Gales, y Stonehenge.
Algunos creen que las piedras fueron transportadas por la acción de las lenguas glaciares durante la última glaciación y, de este modo, el descubrimiento de Pont Season tendrá que evaluarse en el contexto de esta hipótesis.
Mike Parker Pearson, profesor de Arqueología de la Universidad de Sheffield, agregó: "Este es un descubrimiento muy significativo que fascinará a todos los interesados en Stonehenge. Nos obliga a repensar la ruta tomada por las piedras azules de Stonehenge y abre la posibilidad de encontrar muchas de las canteras de donde vinieron. Es un paso adelante, hacia la revelación de por qué estas piedras misteriosas fueron tan especiales para la gente del Neolítico"
Resulta realmente interesante esta teoría, la cual echa abajo otras que se han supuesto sobre las posibles formas en que pudieron ser trasladadas las rocas de Stonehenge.
Si las grandes piedras del círculo exterior son oriundas de la llanura de Salisbury, y finalmente resulta que las llamadas 'piedras azules' del círculo interior fueron arrastradas por la naturaleza, merced a los movimientos glaciares, desde las colinas de Gales hasta una zona próxima a Stonehenge, no queda más remedio que concluir que el súper-misterio, de cómo fueron transportadas desde tan lejano lugar, desaparece. No hay tal. La ciencia tiene estas cosas: que hace desaparecer las incógnitas y los misterios.
No obstante, es verdad, la teoría debe demostrarse aún más fehacientemente. De hecho, algunos investigadores han aducido que por qué entonces, si los movimientos glaciares arrastraron las 'rocas azules' galesas hasta las cercanías de Stonehenge, no se encuentran más del mismo tipo en la zona. Una objeción que no deja de ser importante. Por ello, no cabe duda que habrá de analizarse más fondo la cuestión, así como investigar el origen de otras piedras de Stonehenge que son de naturaleza volcánica.
Publicado en Terraeantiqvae.com por Guillermo Caso de los Cobos
25 febrero 2011
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