«Existió un hombre muy poderoso que tuvo gran cantidad de ovejas. A fin de impedir su escape levantó un cerco. Sin embargo, algunas rompían la prisión y lograban fugar. Para evitar esto, el hombre poderoso trajo perros que las vigilaban noche y día.
A pesar de todo, algunas podían huir y otras eran muertas por los cuidadores que arruinaban su carne y su piel con feroces dentelladas. Entusiasmados con esto, penetraban al redil continuando la matanza.
Vio el hombre poderoso que el cerco era frágil para contenerlas y los cuidadores peligrosos.
Mandó entonces en busca de un mago. Este durmió a todas las ovejas y les hizo soñar que eran libres. Al despertar, siguieron creyendo que obraban voluntariamente y ya no abandonaron a su amo.
De este modo, el hombre poderoso retiró el cerco y los cuidadores, bastando tomar de las ovejas a su gusto cuando necesitaba de carne y de piel.
La oveja es el espíritu del ser humano. El hombre poderoso, aquél que quiere utilizarlo. El cerco, los perros y el mago, son los ayudantes del opresor.
Cercar el espíritu es separarlo del mundo por la ignorancia. Rodearlo con cuidadores, es mantenerlo en la docilidad por la violencia y la fuerza, infundiéndole el temor. Finalmente, adormecerlo es degradar el espíritu con persuasión y con bellas falsedades.
A través del tiempo se han usado esas tres formas de asesinato del espíritu.
La ignorancia y el temor no han sido suficientemente poderosos como para contener los impulsos de libertad. Por otra parte, un hombre ignorante y temeroso no es tan útil al opresor como aquel que ha sido instruido y no es necesario ejercer ya violencia en él porque está de acuerdo con la infamia.
Cuando un hombre no necesita de cercos ni de cuidadores y está conforme con la falsedad de su vida es porque su espíritu ha muerto.
Hay quienes venden su libertad interior con tal de lograr seguridad o bienestar material. Estos son los que se dicen libres porque no desean otra vida y les resulta injurioso quien habla de la necesidad del despertar.
Cuando los hombres duermen de ese modo, colaboran con la opresión y producen en bien del opresor. A ellos se les considera «útiles» a las causas del Estado que a la vez sirve dócilmente a un imperio.
Un hombre que se ha degradado a tal punto es un triunfador y se lo pone como ejemplo de trabajo y como ejemplo de superación. Ese recibe su paga a costa del sufrimiento de otros a quienes considera incapaces.
El triunfador puede llegar a serlo únicamente colaborando con los mandatos del amo se llame Estado, Moral o Religión.
El falso triunfador duerme, pero a menudo sus sueños están llenos de sobresalto porque tarde o temprano algunas ovejas despiertan y comienzan a despertar a las demás... Poco a poco en el redil se advierte que ya no se cree en la falsa libertad.
Los triunfadores no necesitan de esta enseñanza porque ya han saciado su ambición. ¿A qué tanto alboroto cuando es a los fracasados a quienes dirijo mi palabra?
Creo únicamente en aquellos que se reconocen fuera del cerco y no gozan de los beneficios del triunfador.
¡Ah, triunfador! no puedes reprocharme que no hable para ti, porque no me necesitas, ¿y si hablo para el que me necesita, a qué te metes conmigo?
Fracasados son los pobres y los enfermos y los sin fuerza y los sin porvenir. Son los que han sido defraudados en sus ideales, truncados en sus amores, escarmentados en su fe, traicionados en su bondad.
Cuando te reconozcas fracasado te daré consuelo porque entonces tuyo será el espíritu y descubrirás la necesidad de la liberación interna, la necesidad del renunciamiento, la necesidad de matar el deseo».
14 sept. 2009
10 sept. 2009
Egipto edificó sus templos con planos de estrellas
| Egipto edificó sus templos con planos de estrellas Foto: Los rayos del sol entran en el santuario principal del templo de Karnak, druante el solsticio de invierno.- © Juana Belmonte | Público.es Un investigador español muestra que los egipcios edificaban sus construcciones orientadas por distintos fenómenos celestes. Se regían por los calendarios económico, religioso o político. La idea comenzó a fraguarse hace miles de años. Algunos humanos especialmente avispados observaron que los puntos brillantes que adornaban el cielo cuando caía la noche tenían costumbres arraigadas. Sus trayectos cambiaban con el paso de los días, pero volvían a repetirse cada cierto tiempo. La intuición de este orden estelar se afianzó y comenzó a relacionarse con los cambios del tiempo. Así, la posición de las estrellas permitió predecir cuándo iba a pasar el invierno y sería posible empezar a sembrar, o cuándo llegaría la gran inundación que depositaría el limo y haría fructificar los campos. Nacieron los calendarios. Vía: Daniel Mediavilla | Público.es, 10 de septiembre de 2009 Algunos investigadores han sugerido que los artistas rupestres que hace 15.000 años pintaron las cavernas de Lascaux, en Francia, plasmaron también la constelación de Las Pléyades. Aquella sería la primera representación astronómica de la historia, pero no es fácil demostrar que los puntos que aparecen en la Sala de los Toros de la cueva francesa sean una imagen de un grupo de estrellas. La influencia del cielo en la vida de los hombres ya no es una duda en el antiguo Egipto, 10.000 años después de Lascaux. En un reciente artículo publicado en Advances in Space Research, el investigador español Juan Belmonte, del Instituto Astrofísico de Canarias, y el egipcio Mosalam Shaltout, del Observatorio de El Cairo, muestran que los templos egipcios se construían alineados con sucesos astronómicos que servían como referencia para fijar los calendarios políticos, económicos o religiosos. Hasta ahora, se asumía que la única referencia que tomaban los arquitectos del reino africano era el río Nilo. Los autores del estudio confirman que el curso fluvial es la referencia principal, pero añaden pruebas sobre la influencia fundamental de las estrellas. Solsticio y año nuevo Un ejemplo es el templo de Karnak, en Luxor. El día del solsticio de invierno, el más breve del año, los rayos del sol atraviesan el eje principal del edificio y entran en el santuario principal del templo. Este alineamiento, que se produciría con mayor precisión que ahora hace 4.000 años, cuando fue construido el complejo sagrado, coincidía con la celebración del año nuevo. El templo de Karnak es un ejemplo del cuidado con el que los egipcios elegían los emplazamientos y las orientaciones para sus lugares sagrados. Fue construido en uno de los pocos lugares de Egipto donde la línea del solsticio que conecta la salida del sol en invierno con la puesta de sol en verano es, al mismo tiempo, perpendicular al Nilo. Las orientaciones buscando el solsticio eran habituales en el antiguo Egipto y, según indican los autores en su artículo, podrían ser un reflejo de la importancia del culto al Sol, que aún no se comprende del todo. Desde el punto de vista práctico, el solsticio de verano habría sido una fecha importante, al estar cercana a la llegada de la inundación que todos los años provocaba el Nilo, esencial para la economía del país. El especial significado religioso del solsticio invernal parece no ser exclusiva de Egipto. Entre las culturas del Mediterráneo, estaba muy extendida la idea de que el Sol nacía precisamente ese día. Otro de los cuerpos celestes que los constructores del reino de los faraones no podían descuidar era Sopdet, la estrella que nosotros conocemos como Sirio. La estrella más brillante del firmamento fue, al menos a partir del Reino Medio, el heraldo de la crecida del Nilo. El cielo era una fuente de orden para los habitantes de Egipto, pero eso no significa que necesitasen unos conocimientos de astronomía excesivamente sofisticados. "Lo único que necesitaban era una buena capacidad de observación del cielo, conocimiento de la esfera celeste y un saber acumulado sobre los movimientos de la Luna y, en particular, del Sol", explica Belmonte. El faraón arquitecto El investigador del Instituto Astrofísico de Canarias lleva muchos años viajando por todo el mundo para recoger evidencias sobre cómo influyó el conocimiento del cosmos en las civilizaciones antiguas. La arqueoastronomía, una disciplina científica relativamente joven, a medio camino entre la arqueología y la astronomía, es una forma más de hurgar en la psicología de las civilizaciones antiguas. Hasta la publicación de los trabajos de Copérnico o incluso Galileo, la observación del cielo estuvo impregnada por una interpretación religiosa y muchos yacimientos arqueológicos guardan pruebas de ello. "Uno de los aspectos más interesantes de este trabajo en el antiguo Egipto es que puedes cotejar lo que observas en las construcciones con lo que dejaron escrito en los jeroglíficos", afirma Belmonte. Los símbolos que ilustran las paredes de los templos ya sugerían que los constructores de estos lugares sagrados tenían en cuenta el firmamento. Estos jeroglíficos incluyen la representación de una ceremonia en la que el faraón tiraba una cuerda para marcar el alineamiento con el que el templo se debería construir. Sin embargo, las pruebas que sustentasen este interés por la astronomía eran escasos. Ahora, tras el estudio de Belmonte y Shaltout, se podría asumir que algún ciudadano realizaría una ceremonia para marcar el alineamiento del futuro edificio y es posible que, en el caso de los lugares más importantes ,quien lo hiciese fuese el faraón. El trabajo de Belmonte no se reduce a los templos de Egipto. Dejando a un lado hipótesis sobre representaciones astronómicas en las pinturas de Lascaux o las de la cueva cántabra de El Castillo, las pruebas más antiguas de observaciones astronómicas están en los monumentos megalíticos. "Las antas, unos dólmenes de siete piedras del sudeste de la Península, muestran una clara orientación hacia la salida del Sol", apunta Belmonte. A partir de ahí, durante siglos, las evidencias pueden encontrarse en todo el mundo, desde los monumentos ciclópeos de las tumbas de Cerdeña hasta las plataformas de los moai de la Isla de Pascua. Hasta ahora, una época en que "la tecnología ha provocado un distanciamiento entre el hombre y el cosmos", concluye Belmonte. |
6 sept. 2009
El hombre habitó Altamira hace 22.000 años, 4.000 antes de lo que se pensaba
Vía: El Diario Montañés
Un trabajo realizado por los investigadores del propio Museo Altamira desvela este importante dato
04.09.09 - 13:04 - EFE | | Santander
"Los cazadores del Paleolítico habitaron la cueva de Altamira desde hace 22.000 años, 4.000 antes de lo que se pensaba, un descubrimiento que da un nuevo sentido a sus pinturas más antiguas, un puñado de figuras rojas hasta ahora encuadradas en un período cultural, el Solutrense, en el que sus características "chirriaban".
Así lo revela un trabajo realizado por los investigadores del propio Museo de Altamira, revisando las excavaciones que se hicieron en la cueva a principios del siglo XX por pioneros como Alcalde del Río, Breuil u Obermaier, cuyas conclusiones se recogen en un artículo todavía no publicado: "La cueva de Altamira: nuevos datos sobre su yacimiento arqueológico (sedimentología y cronología)".
Como señalan sus autores, resulta paradójico, pero el conocimiento que se tenía de las ocupaciones humanas de la más famosa de las cuevas paleolíticas del mundo era escaso, porque fue una de las primeras en descubrirse (1879) y porque fue excavada muy pronto, con técnicas que a veces consistían en vaciar el yacimiento a pico y pala en busca de determinadas piezas arqueológicas.
El director de Altamira, José Antonio Lasheras, primer autor del artículo, ha explicado a EFE que, en realidad, no han encontrado nada que no vieran hace un siglo Hermilio Alcalde del Río o Hugo Obermaier, que excavaron en el interior de Altamira en 1903 y en 1924, ni que no estuviera allí cuando Joaquín González Echegaray y Leslie Gordon Freeman volvieron a explorar el yacimiento, en 1980. "Hemos mirado mejor lo que ellos mismos vieron", asegura.
Con la cueva cerrada al público para estudiar sus condiciones de conservación, en 2004 y 2006 los investigadores del Museo y las Universidades Politécnica y Complutense de Madrid que firman el artículo limpiaron la tierra suelta que quedó en el interior de la cueva, producto de antiguas excavaciones y de las obras que se realizaron en los sesenta para apuntalar algunas zonas donde había riesgo de derrumbe y para permitir que Altamira fuera visitable.
Hasta ese momento, se sabía que el hombre había vivido en Altamira desde hace 18.000 años (la fecha obtenida en las pinturas más antiguas en las que se empleó un colorante orgánico, carbón) hasta hace 13.000, cuando la entrada se derrumbó y dejó sellada la cueva, sepultando bajo toneladas de roca el vestíbulo donde sus moradores realizaban gran parte de las tareas cotidianas, como cocinar, comer o tallar sus herramientas de sílex.
Los bisontes polícromos que han hecho mundialmente famosa a Altamira, como la cumbre del arte paleolítico, se pintaron casi al final de esa secuencia, hace unos 14.000 años, en el Magdaleniense.
Sin embargo, en la cueva hay figuras rojas, manos, caballos que no se pueden datar con Carbono 14 y que tradicionalmente se asociaban al período más antiguo fechado en Altamira, el Solutrense (hace 18.000 años), pero que estilísticamente se parecían más a otras del periodo Gravetiense (de hace 27.000 a 21.000 años) presentes en otras grutas de Cantabria, como El Pendo y La Pasiega.
Nuevas pruebas
Las nuevas pruebas de Carbono 14 indican que el estrato más profundo del yacimiento de Altamira tiene 21.910 años de antigüedad. Por debajo, sólo hay roca, así que los investigadores infieren que en esa fecha comenzó a ser habitada por los cazadores que vivieron en la Cornisa Cantábrica al final de la última glaciación.
Lasheras explica que estos datos permiten entender mejor Altamira y poner en el contexto adecuado sus distintas pinturas, además de que aportan uno de los escasos yacimientos gravetienses que existen en toda la Cornisa Cantábrica (15, ocho de ellos en Cantabria ). Del siguiente período cultural, el Solutrense, existen más yacimientos, y del que le sucedió, el Magdaleniense, más aún, en una progresión que va paralela al crecimiento del censo de pobladores de la zona.
El equipo de Altamira trabaja ahora en un segundo proyecto, una excavación completamente nueva que se ha abierto en el exterior de la cueva, en la parte del antiguo vestíbulo habitado por el hombre que quedó fuera de la gruta tras el colapso de la entrada.
En ella, han encontrado un nivel Magdaleniense de entre 13.000 y 14.000 años con objetos característicos de esa cultura, como un omóplato de cierva con un dibujo de ese mismo animal, grabado.
Lasheras recuerda que todo el arte prehistórico tiene un sentido: "No se grabó por recreo, no es un descanso, no es una actividad secundaria, sino que probablemente tiene una intencionalidad simbólica y un valor trascendente, como todo lo que llamamos arte"."
Un trabajo realizado por los investigadores del propio Museo Altamira desvela este importante dato
04.09.09 - 13:04 - EFE | | Santander
"Los cazadores del Paleolítico habitaron la cueva de Altamira desde hace 22.000 años, 4.000 antes de lo que se pensaba, un descubrimiento que da un nuevo sentido a sus pinturas más antiguas, un puñado de figuras rojas hasta ahora encuadradas en un período cultural, el Solutrense, en el que sus características "chirriaban".
Así lo revela un trabajo realizado por los investigadores del propio Museo de Altamira, revisando las excavaciones que se hicieron en la cueva a principios del siglo XX por pioneros como Alcalde del Río, Breuil u Obermaier, cuyas conclusiones se recogen en un artículo todavía no publicado: "La cueva de Altamira: nuevos datos sobre su yacimiento arqueológico (sedimentología y cronología)".
Como señalan sus autores, resulta paradójico, pero el conocimiento que se tenía de las ocupaciones humanas de la más famosa de las cuevas paleolíticas del mundo era escaso, porque fue una de las primeras en descubrirse (1879) y porque fue excavada muy pronto, con técnicas que a veces consistían en vaciar el yacimiento a pico y pala en busca de determinadas piezas arqueológicas.
El director de Altamira, José Antonio Lasheras, primer autor del artículo, ha explicado a EFE que, en realidad, no han encontrado nada que no vieran hace un siglo Hermilio Alcalde del Río o Hugo Obermaier, que excavaron en el interior de Altamira en 1903 y en 1924, ni que no estuviera allí cuando Joaquín González Echegaray y Leslie Gordon Freeman volvieron a explorar el yacimiento, en 1980. "Hemos mirado mejor lo que ellos mismos vieron", asegura.
Con la cueva cerrada al público para estudiar sus condiciones de conservación, en 2004 y 2006 los investigadores del Museo y las Universidades Politécnica y Complutense de Madrid que firman el artículo limpiaron la tierra suelta que quedó en el interior de la cueva, producto de antiguas excavaciones y de las obras que se realizaron en los sesenta para apuntalar algunas zonas donde había riesgo de derrumbe y para permitir que Altamira fuera visitable.
Hasta ese momento, se sabía que el hombre había vivido en Altamira desde hace 18.000 años (la fecha obtenida en las pinturas más antiguas en las que se empleó un colorante orgánico, carbón) hasta hace 13.000, cuando la entrada se derrumbó y dejó sellada la cueva, sepultando bajo toneladas de roca el vestíbulo donde sus moradores realizaban gran parte de las tareas cotidianas, como cocinar, comer o tallar sus herramientas de sílex.
Los bisontes polícromos que han hecho mundialmente famosa a Altamira, como la cumbre del arte paleolítico, se pintaron casi al final de esa secuencia, hace unos 14.000 años, en el Magdaleniense.
Sin embargo, en la cueva hay figuras rojas, manos, caballos que no se pueden datar con Carbono 14 y que tradicionalmente se asociaban al período más antiguo fechado en Altamira, el Solutrense (hace 18.000 años), pero que estilísticamente se parecían más a otras del periodo Gravetiense (de hace 27.000 a 21.000 años) presentes en otras grutas de Cantabria, como El Pendo y La Pasiega.
Nuevas pruebas
Las nuevas pruebas de Carbono 14 indican que el estrato más profundo del yacimiento de Altamira tiene 21.910 años de antigüedad. Por debajo, sólo hay roca, así que los investigadores infieren que en esa fecha comenzó a ser habitada por los cazadores que vivieron en la Cornisa Cantábrica al final de la última glaciación.
Lasheras explica que estos datos permiten entender mejor Altamira y poner en el contexto adecuado sus distintas pinturas, además de que aportan uno de los escasos yacimientos gravetienses que existen en toda la Cornisa Cantábrica (15, ocho de ellos en Cantabria ). Del siguiente período cultural, el Solutrense, existen más yacimientos, y del que le sucedió, el Magdaleniense, más aún, en una progresión que va paralela al crecimiento del censo de pobladores de la zona.
El equipo de Altamira trabaja ahora en un segundo proyecto, una excavación completamente nueva que se ha abierto en el exterior de la cueva, en la parte del antiguo vestíbulo habitado por el hombre que quedó fuera de la gruta tras el colapso de la entrada.
En ella, han encontrado un nivel Magdaleniense de entre 13.000 y 14.000 años con objetos característicos de esa cultura, como un omóplato de cierva con un dibujo de ese mismo animal, grabado.
Lasheras recuerda que todo el arte prehistórico tiene un sentido: "No se grabó por recreo, no es un descanso, no es una actividad secundaria, sino que probablemente tiene una intencionalidad simbólica y un valor trascendente, como todo lo que llamamos arte"."
27 août 2009
La conciencia es capaz de internalizarse hacia “lo profundo” del espacio de representación

Comparto estas lineas, porque me gustaron demasiado!!!!
También se puede penetrar en un curioso estado de conciencia alterada por “suspensión del yo”. Esto se presenta como una situación paradojal, porque para silenciar al yo es necesario vigilar su actividad de modo voluntario lo que requiere una importante acción de reversibilidad que robustece, nuevamente, aquello que se quiere anular. Así es que la suspensión se logra únicamente por caminos indirectos, desplazando progresivamente al yo de su ubicación central de objeto de meditación.
Este yo, suma de sensación y de memoria comienza de pronto a silenciarse, a desestructurarse. Tal cosa es posible porque la memoria puede dejar de entregar datos, y los sentidos (por lo menos externos) pueden también dejar de entregar datos. La conciencia entonces, está en condiciones de encontrarse sin la presencia de ese yo, en una suerte de vacío.
En tal situación, es experimentable una actividad mental muy diferente a la habitual. Así como la conciencia se nutre de los impulsos que llegan del intracuerpo, del exterior del cuerpo y de la memoria, también se nutre de impulsos de respuestas que da al mundo (externo e interno) y que realimentan nuevamente la entrada al circuito.
Y, por esta vía secundaria, detectamos fenómenos que se producen cuando la conciencia es capaz de internalizarse hacia “lo profundo” del espacio de representación. “Lo profundo” (también llamado “sí mismo” en alguna corriente psicológica contemporánea), no es exacta-mente un contenido de conciencia. La conciencia puede llegar a “lo profundo” por un especial trabajo de internalización.
En esta internalización irrumpe aquello que siempre está escondido, cubierto por el “ruido” de la conciencia. Es en “lo profundo” donde se encuentran las experiencias de los espacios y de los tiempos sagrados. En otras palabras, en “lo profundo” se encuentra la raíz de toda mística y de todo sentimiento religioso.
Extracto del libro Apuntes de Psicología, Psicología III, cap. El sistema de representación en los estados alterados de conciencia, de Silo.
25 août 2009
Descubren que los monumentos de Petra están orientados a la misma estrella que la Kaaba
Descubren que los monumentos de Petra están orientados a la misma estrella que la Kaaba
Los principales monumentos de Petra, la legendaria ciudad de los nabateos en Jordania, están orientados hacia el solsticio y hacia Canopo, la estrella que guiaba a las caravanas por la Península arábiga, al igual que sucede con la Kaaba, en La Meca, según el astrónomo del IAC Juan Antonio Belmonte.
Vía: EFE | Público.es, 12 de agosto de 2009
El investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) explica en una entrevista con Efe que, tras realizar trabajos de campo en la ciudad nabatea, considera a Petra "como un maravilloso taller para los estudios arqueoastronómicos y arqueotopográficos".
Para su estudio midió los principales monumentos de la ciudad nabatea -El Tesoro, el Monasterio y las tumbas reales, entre otros- y tras analizar los datos halló, para su sorpresa, que la astronomía y la topografía "sagrada" eran muy importantes para orientar las tumbas y los templos.
Los nabateos eran una tribu árabe que habitó el sudeste de Palestina y Siria, en la frontera con el mundo helénico, un par de siglos antes de Cristo, y fundaron un imperio que se extendía desde el Mar Rojo hasta Damasco y desde Gaza hasta los desiertos de Arabia central.
Juan Antonio Belmonte tiene la hipótesis de que las principales deidades nabateas, Dushara, Al Lat, Al Uzza y Al Kutba, eran las manifestaciones de la Luna, el Sol y los planetas Venus y Mercurio.
El astrónomo encontró "sorpresas agradables" en Petra, como el que uno de sus monumentos más famosos, El Monasterio, está orientado a la puesta de Sol en el solsticio de invierno, un momento clave del ciclo anual.
El Monasterio, excavado en roca en lo alto de una montaña, podría haber estado dedicado al rey Obodas o al dios Dushara, un dios lunar al que también se asociaba con el Sol, y el solsticio de invierno se relacionaba con el nacimiento de la divinidad.
Desde el otro gran monumento de Petra, El Tesoro, que encontraban las caravanas al final del desfiladero, es visible una porción de cielo y también está orientado hacia el solsticio.
Belmonte quiere verificar si además, a través de una pequeña ventana situada sobre la puerta principal del Tesoro, a unos 10 metros de altura, pueden entrar los rayos del Sol en el solsticio de verano.
Pero el investigador halló además un dato "sugerente" sobre el emplazamiento de estos monumentos al detectar que tienen la misma orientación astronómica que la Kaaba antes de que fuera islamizada y convertida en el centro principal de peregrinación de los musulmanes, cuando era un santuario pagano en el que se creía que había unos 360 ídolos, destruidos por el profeta Mahoma tras conquistar la Meca.
"La Kaaba muestra los mismos alineamientos que Petra, ya que los nabateos al fin y al cabo eran una tribu árabe, y refuerza lo que los textos mencionan sobre otros monumentos pre-islámicos", detalla Belmonte.
También otro templo principal, el de los Leones Alados, dedicado posiblemente a la diosa Al Uzza, está orientado hacia Canopo, la segunda estrella más brillante del cielo y que, al marcar el Sur con relativa precisión, era utilizada por las caravanas para orientarse desde Petra hacia La Meca y desde allí hacia los países del incienso y su destino final, Saba.
Otro dato "curioso" es que los dos grandes obeliscos de más de seis metros, excavados en la montaña en una muestra de la habilidad de los escultores nabateos, están orientados Este-Oeste de manera que al amanecer y al atardecer, y en el equinoccio, ambos están perfectamente alineados y su sombra "se toca, lo que seguramente implicaba algo en la mente de sus constructores".
De hecho, Belmonte explica que los obeliscos están construidos en una época en la que los calendarios se organizaban por el equinoccio, que marcaba el principio de la cuenta de los meses.
Además, el astrónomo constató que algunas de las impresionantes tumbas reales, que acogían los restos de los monarcas nabateos, están orientadas hacia la montaña conocida como "La madre de las cisternas", pues en su cumbre estaba la principal fuente de aprovisionamiento de agua de sus habitantes.
...
El Dios Sol
Ruta por la arquitectura de las estrellas
Vía: Oscar Menéndez | Público.es, 8 de agosto de 2009
Templos que se orientan hacia las estrellas, antiguas civilizaciones que rinden culto a los astros...
Podría parecer un programa de televisión, pero en este caso se trata del mundo real. Desperdigados por todo el globo hay miles de monumentos que recuerdan que hubo una época en la que la observación del firmamento era una tarea cotidiana. “El cielo es fundamental para cualquier cultura, representa la única forma de orientación en el tiempo y en el espacio”, explica el arqueoastrónomo e investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias Juan Antonio Belmonte.
En la actualidad, las herramientas digitales permiten realizar cálculos con exactitud. Pero en la antigüedad sólo se disponía del cielo para fijar la ubicación geográfica y temporal. La posición de la Tierra con respecto al Sol marca el ritmo de los días y, sobre todo, de las cosechas. Y también marca la ubicación en el planeta. No es raro, por tanto, que muchas de las civilizaciones rindieran culto a los dioses del firmamento. En muchos casos, las civilizaciones antiguas buscaban la espiritualidad en el cielo. En realidad, lo que estaban haciendo es adorar aquello que les permitía vivir. “El papel del cielo era tan importante –insiste Belmonte– que no es extraño que la cosmología fuera el inicio de la metafísica”. La mezcla de cosmogonía y astronomía tiene especial interés en el Islam.
De acuerdo a los preceptos coránicos, todos los lugares de oración deben estar orientados hacia La Meca. Hasta el siglo XVIII, eso exigía una enorme labor. Para medir la latitud, el plano norte/sur, basta con saber la posición del Sol a mediodía, algo no demasiado complejo ni entonces ni ahora. La longitud, sin embargo, exige cotejar la hora del día en al menos dos lugares para así poder establecer la comparación. Esto sólo se pudo hacer cuando los británicos inventaron los relojes de precisión, capaces de aguantar las embestidas de las olas en los viajes marítimos.
Como muestra la mezquita de Marrakech, la solución medieval de los religiosos islámicos pasó por orientar sus espacios de culto del mismo modo que estaba orientada la Kaaba en La Meca: como no sabían dónde se situaba la ciudad santa, al menos colocaban sus templos del mismo modo a cómo ésta se asentaba.Pero los musulmanes tienen aún mayor dependencia del cielo. Su calendario, en vez de ser solar, como el de los cristianos, está basado en los ciclos de la Luna. Su mes sagrado, el Ramadán, también lo está.De acuerdo al Corán, el ayuno tiene que iniciarse en ese mes cuando aparece la luna, en fase creciente. Como plantea Belmonte en uno de sus trabajos, ¿qué podrá hacer un musulmán que habite en Groenlandia durante el Ramadán de 2016? “En ese año, el mes de Ramadán está centrado más o menos en el solsticio de verano, el 21 de junio, por lo que en las regiones árticas nunca se pondrá el sol”, responde.
Los religiosos islámicos, en cualquier caso, ya han encontrado la solución. El auge de las comunicaciones en el siglo XX llevó a plantear varios de estos problemas, que se resolvieron con sencillez: los creyentes que estén de viaje pueden practicar el Ramadán de acuerdo a su horario local. Y es que el cielo manda, pero tampoco tanto.
Control de la temperatura
Nadie sabe cómo se pasó del “dónde estoy”, “qué hora es” al “quién soy”, pero es claro que el cielo tuvo su parte de responsabilidad. Y un protagonismo tan importante acabó trasladándose a las construcciones. Desde los moais de la Isla de Pascua (Chile) hasta un pequeño agujero troquelando una roca gallega, pasando por las inevitables pirámides egipcias o el Machu Picchu, son muestras del papel del firmamento en el desarrollo de las civilizaciones humanas.
Aunque no todo es teología. La posición del Sol marca la construcción de las viviendas desde una perspectiva más práctica. Si las ventanas de una casa están orientadas al mediodía, es decir, mirando hacia el sudeste, los movimientos planetarios permitirán que dé en ellas el sol en invierno y deje de hacerlo en el verano. En sentido práctico, los hogares serán menos calurosos en las estaciones cálidas, pero tibios en las épocas frías.
La influencia celeste
En cualquier caso, prácticamente todas las culturas han dejado que sus pautas constructivas tuvieran de alguna manera una influencia celeste. Y los investigadores se han esforzado en demostrarlo. España, aunque inicialmente fue a la zaga en la disciplina de la arqueoastronomía, la ciencia que analiza la relación entre los astros y las civilizaciones, en la actualidad tiene un papel destacado en el ámbito internacional. El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), con el equipo de Juan Antonio Belmonte a la cabeza, detenta el liderazgo.
En poco más de una década, son numerosos los trabajos del IAC que confirman ubicaciones estelares de construcciones históricas. En España sus estudios han confirmado que los aborígenes de las islas canarias levantaban marcadores solares coincidentes con solsticios y con equinoccios. Entre los solsticiares, se encuentran el de Cuatro Puertas, en Gran Canaria, y el de Degollada de Yeje, en Tenerife. De los equinocciales, por su parte, están los de Bentaiga, La Fortaleza y Arteara en Gran Canaria, y el Tablero de los Majos, en Fuerteventura.
Cuando Eduardo Chillida tuvo la idea de vaciar la montaña Tindaya, en Fuerteventura, fue debido a que una publicación del IAC demostraba que los grabados podomorfos presentes en esa montaña podrían estar orientados hacia el solsticio de invierno y otros fenómenos estelares, en un polémico proyecto que desasosiega a los ecologistas y también a arqueoastrónomos como Belmonte.
La cueva del Parpalló
Ya en la península, miembros del Instituto Astrofísico de Canarias han investigado la posibilidad de que la cueva paleolítica del Parpalló, en Valencia, hubiera sido elegida por causas celestes, ya que la estancia se ilumina en el amanecer del día más corto del año. De demostrarse, sería la más temprana relación de un yacimiento arqueológico con el firmamento, puesto que los humanos empezaron a utilizar la cueva hace 21.000 años.
Otras de las confirmaciones que llevan el sello canario es la ubicación de los toros de Guisando, en la localidad abulense de El Tiemblo. Ya en el siglo IV antes de nuestra era, la tribu de los vetones orientó esos animales de piedra hacia las puestas de sol equinocciales. Los expertos españoles también han realizado importantes hallazgos fuera de nuestro país. Por ejemplo, han estudiado la situación de diferentes monumentos funerarios prerromanos en el norte de África, lo que podría confirmar que numerosos dólmenes y túmulos construidos por los antiguos libios estaban orientados de forma astronómica. El trabajo en Petra, por su parte, ha demostrado que los más importantes edificios de esta ciudad de Jordania tienen patrones astrales.
El peligro del esoterismo
Los científicos, sin embargo, quieren recordar que no es oro todo lo que reluce y que puede existir cierta tendencia a exagerar los resultados. Gran culpa de ello lo tiene el hecho de que la arqueoastronomía no sea una disciplina convencional. Mezcla una ciencia social, como la arqueología, con una ciencia exacta, como la astrofísica.
Para curarse es salud, Belmonte prefiere seguir la táctica que podría denominarse de Sherlock Holmes: “No tenemos pruebas escritas de las propias civilizaciones que certifiquen la mayoría de las teorías. Por eso, tenemos que hacer como la policía: acumular pruebas circunstanciales hasta convertirlas en una evidencia. Como se dice, cuatro indicios constituyen una prueba”, explica.
La desgracia es que construcciones como Stonehenge o el castro de San Cibrán de Las son únicas. Todo apunta a que su ubicación rinde pleitesía al cielo, pero para los científicos tendrán que limitarse a ser pruebas circunstanciales.
28 juil. 2009
21 juin 2009
Templos del Sol en la Callaecia
Los territorios del N.O. recibieron el nombre común de la Callaecia para todos sus lugares entre el Duero y la costa Cantábrica, entre el Navia y la costa del Atlántico.
La etimología de "Callaecia" permite comprender el significado que los romanos dieron a esta tierra, lugar donde sus habitantes se significaban por tener una relación especial con la piedra como material y como tótem sagrado.
En esos sagrados lugares la piedra tiene a veces formas de comunicarse con sus devotos, bien como el tañir de una campana, bien por el canto de un ave...
Es del historiador lucense Manuel Vázquez Seijas, de quien tomamos esta referencia:
"las famosas Penas das Rodas, próximas a la antigua fraga de Penamayor, en Otero de Rey, consistentes en dos peñas gemelas casi esféricas, de grandes dimensiones, con hoyos en su parte alta de más de un metro de diámetro y unos treinta centímetros de profundidad" y luego añade. ..."hay que considerarlas como cantos erráticos (sic) que los celtas estimaron muy apropiados para sus prácticas religiosas de culto y veneración a la piedra."
VAZQUEZ SEIJAS, Manuel.- Lugo en los tiempos prehistóricos.
Diputación de Lugo, 1943, Lugo.
Investigaciones astronómicas sobre la orientación de las "Penas de Rodas" en Lugo, Galicia, y sobre la “Pedra do Sol” y la “Pedra da Cabeleira” en Tambores - Chãs, Vila Nova de Foz Côa, norte de Portugal, apuntan a que éstas se encuentran orientadas hacia la puesta de Sol en el solsticio de verano las dos primeras, y la salida solar en los equinoccios según el horizonte del lugar la tercera.
La “Pedra do Sol”, se supone fue un lugar de culto y observación astronómica de carácter sagrado, tiene una forma redondeada. A poca distancia existe otra ara solar, el Santuario de la “Pedra da Cabeleira”, donde se observan las salidas del sol en los equinoccios.
Ambas se encuentran en la ladera de una gran depresión rocosa, que domina un fértil valle que desemboca en la “Ribeira dos Piscos” donde se sitúan algunos de los principales núcleos de gravados rupestres clasificados como Patrimonio de la Humanidad.
Las “Penas de Rodas” se orientan hacía la parroquia de “Tras do Castro” y el monte “Das Medorras”, en el concello de Begonte, donde existen restos de túmulos megalíticos.
En el lugar de “Moural de Armental” se descubrió una “mámoa” o enterramiento de entre el 2.200 y el 3.500 a.C.
También se descubrió un hacha de piedra, con perforación central, que se estima del final del megalítico.
A través de estas investigaciones se concluye que podrían haber sido utilizadas como estaciones astronómicas para la predicción de fechas claves del ciclo agrícola y en consecuencia para establecer un calendario.
Los solsticios y los equinoccios son fechas importantes pues indican la entrada de las estaciones.
Los tres conjuntos cuentan, además de los enormes callaos, con otras rocas complementarias con formas muy evocadoras. Son lugares donde existe una poderosa presencia humana desde hace varios siglos.
18 mai 2009
Una sola foto y la posibilidad de fichar a un millón de personas
FOTO DE LA TOMA DE POSESIÓN DE BARAK OBAMA DEL 20 DE ENERO DE 2009. EN ELLA SE PUEDE DISTINGUIR CLARAMENTE CADA PERSONA DE LA MUCHEDUMBRE. AGRANDA Y VERÁS!!!
ESTA FOTO FUE TOMADA CON UNA CÁMARA ROBOT DE 1474 MEGAPIXELES, ES DECIR 295 VECES MAS POTENTE QUE NUESTRAS FOTOS DE 5 MEGAPIXELES.
http://gigapan.org/viewGigapanFullscreen.php?auth=033ef14483ee899496648c2b4b06233c
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8 mai 2009
Necesitas unos lentes asi (Lentes mágicos)
Algunas veces solo nos quejamos de los demás, pero no nos ponemos a pensar por lo que están pasando esas personas y no nos ponemos en sus zapatos. Realmente este vídeo ayuda a reflexionar. Muy bueno, lo recomiendo.
This video helps to know when we are claiming about other people, but never we stop to think about the problems that people have in that right moment. I really invite you to watch it. Just do it.
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